El pasado viernes 29 de Abril se produjo una reunión extraordinaria del pleno barcelonés en la que se aprobó una nueva ordenanza que prohíbe ir desnudo o "casi desnudo" por la ciudad catalana salvo en las zonas próximas a la playa como el paseo marítimo ni en las calles inmediatas a la playa. Esta modificación de la ordenanza entra en vigor a pocos días de las elecciones municipales (del 15 al 20 de mayo, siendo las elecciones el día 22 de este mes) lo que ha causado gran expectación y espectáculo en la prensa, así como reacciones en varios sectores de la población. Los hosteleros declararon su aprobación y apoyo a esta nueva ordenanza que según declararon ya llevaban tiempo deseando.

En este pleno municipal votaron a favor los dos partidos mayoritarios catalanes, el PSC y CiU, el PPC se abstuvo pues consideraba innecesario el aviso que debe dar la guardia urbana catalana antes de proceder a realizar la multa, asimismo los ecologistas de ICV y los independentistas de ERC votaron en contra.
Por tanto serán sancionados todos aquellos que no modifiquen sus conducta tras ser advertidos por la guardia urbana catalana, las sanciones serán de 500 a 300 euros para los que vayan desnudos o “casi desnudos” y de 300 a 120 para aquellos que vayan semidesnudos (bañador, bikini u otras piezas similares), de todo esto se informará en trípticos que se repartirán en las playas catalanas. Por otro lado se mantendrá el nudismo en la playa de la Duna (así como en otras playas nudistas catalanas).
El ayuntamiento ha recibido 24 alegaciones, entre ellas de varios grupos naturalistas catalanes y de los grupos parlamentarios PPC, ERC, EUiA e ICV.

El objetivo es mejorar la higiene y la imagen de la ciudad además de no ofender a los que pasean debidamente vestidos. Por otro lado la guardia urbana deberá avisar antes de multar, por tanto dejarán un margen que permitirá rectificar a los infractores.